La primera piscina Endless Pool se fabricó en Estados Unidos. Desde 1988, Endless Pools ha instalado decenas de miles de piscinas en más de 100 países.
El diseño modular permite su instalación incluso en espacios reducidos. Todos los componentes caben fácilmente por una puerta estándar o por las escaleras. La instalación es posible tanto en espacios existentes, como garajes o sótanos, como en edificios de nueva construcción, como invernaderos o casetas de jardín prefabricadas.
Una piscina sin fin:
- Le permite nadar durante todo el año en la comodidad y conveniencia de su propio hogar.
- Es fácil de instalar, sencillo de mantener y económico de utilizar.
- Se adapta prácticamente a cualquier lugar, interior o exterior.
- Es la opción respetuosa con el medio ambiente: utiliza menos espacio, agua y energía que las piscinas tradicionales.